jueves, 1 de enero de 2015

(Paste your adj) New year

Abres los ojos. Unos escasos rayos de sol intentan molestar a tu retina, intentando que tus párpados perezosos reaccionen ante la vitalidad que amanece fuera.
Bostezas. Te estiras. Remoloneas unos segundos más en la cama disfrutando del placer de un día festivo.
El rugido de tu estómago te hace reaccionar y, al intentar caminar, descubres el dolor en todos los músculos de tus piernas, incluso de los que no sabias que existían. Entonces eres consciente de que los años no pasan en vano para ti. Ni la misma energía, ni resistencia, ni vitalidad... Aunque prefieres pensar que es la falta de costumbre y que, en una imaginaria constancia, no sentirías todos los crujidos de tu cuerpo.

Y entonces descubres, que el café son las únicas manos que te abrazan en ese instante. 
El sol se esconde tímido, al igual que tu corazón, que no quiere pensar en todos los sentimientos que se alborotan en ese momento en tu interior. 
Entonces abrazas a tu soledad, bien fuerte, intentando ingenuamente que la punta de tus dedos puedan encontrarse en tu espalda. Piensas en todas las personas que amas, que añoras. Están ahí contigo, en cada lágrima, cada suspiro.
Pero esa no es la soledad que te atormenta.
Es la dualidad de la que ansías y te aterra al mismo tiempo, la que no debe ganarte por dentro. La que aceptaste sumisa hace mucho tiempo, sin lamentaciones. La que, sí eres capaz de creer en ti misma, conseguirás abrazar con ternura y quizás, sin ninguna angustia. 
No sabes hasta que punto tu rechazo hacia ella en esos momentos es algo impuesto por la sociedad o sí es realmente personal.
Suena música de fondo. Bailarías agarrando la cintura del vaho que se desprende de entre tus labios, pero tus piernas no responden, como sí hubieran devorado tu juventud a mordiscos.

Día 0. Suena a comienzo. Como quien desenvuelve un regalo con delicadeza de no romper su interior con la intriga y la emoción de descubrir lo que le espera dentro.
Miras a tu alrededor. Buscas los sentimientos en los bolsillos. 
Son como un acertijo que todavía no has aprendido a resolver. 
Y te preguntas, sí esa será la imagen de una premonición de las páginas que están por escribir. 
Entonces sientes ese nudo en el estómago. 
El mismo que puede arrancarte a volar o dejarte caer en picado.

Feliz año nuevo.


martes, 6 de mayo de 2014

Y si abren los ojos...

Pasan los años de tu vida y se van abriendo y cerrando puertas. 
Vas caminando dejándote llevar como sí estuvieras en una cinta mecánica, sin saber sí vas ascendiendo o descendiendo al atravesarlas. 
Y un día encuentras un cerrojo ante ti, dándote de bruces contra la madera sin conseguir atravesarla. Tiras con ansia y haces uso de todas tus fuerzas, en vano, hasta agotarte, frustrarte y caer rendida. En el suelo. Rodeada de tus lágrimas impotentes que no pueden salvarte.

Hasta qué cierras los ojos y escuchas una voz. Esa voz que engloba todas las voces, las de todas las personas que te han rodeado, te han protegido y te han enseñado algo, la de tu conciencia, la que te obliga a mirar en tus bolsillos y despegar los párpados.
Y sientes el frío metal de un manojo de llaves. Siempre habían estado ahí. Contigo. Pero dejaste de usarlas hace mucho tiempo.
Cientos de llaves en tu poder y cualquiera podría ser la afortunada de abrir la puerta, una puerta directa al abismo, a un vacío tan grande como un universo, en el que las lágrimas no podrán salvarte.
Sin dudar, ni recular. Como en la historia interminable para cruzar las esfinges, el valor es el único que podrá ayudarte, y que creará los puentes para llegar a algún lugar. Nadie sabe sí el bueno o el correcto. Pero será el tuyo.
Como ese dolor de estómago el primer día de colegio. 
Como esa angustia segundos antes de declararte a alguien. 
Como el pánico a la oscuridad y a caer en picado. 
Como un sueño en primavera de aspirar muy hondo, coger aire fresco, y despegar el vuelo...



lunes, 15 de abril de 2013

Año nuevo, vida nueva


O eso dicen. Y en vista de la suerte que he tenido pegada a mis talones durante un  par de años, creo que es justo que por fín me toque uno bueno.

Época de cambios, de crecimiento personal, conocerse a uno mismo y hacer limpieza en  los cajones de nuestro interior para eliminar todo aquello que nos hace daño, nos perjudica y nos impide avanzar y ser más grandes.
Coger la escoba para barrer todas aquellas cosas que nos dan dolor de cabeza, y quedarnos con aquello que nos hace reír, disfrutar y emocionarnos; con las personas que nos valoran y nos ayudan a seguir adelante, y no a chafarnos la cabeza para que nos quedemos mirando el suelo y la punta de nuestros zapatos.

Es hora de sentirse bonita, de creerse capaz, de emprender nuevos retos, nuevos sueños, y dejar que el viento empuje las alas para ver con qué lugar puede sorprendernos.

Un bueno momento para descubrirse, quererse y mimarse como si fuéramos nuestro mejor amante. Probar sin miedo, reírse de uno mismo, arriesgarse…

Será el umbral que me acecha y que no puedo frenar, que me hace plantearme cosas nuevas, y abrir los ojos un poco más para poder mirar la vida desde un prima nuevo, más amplio y lleno de posibilidades.

Después de todo, prefiero quedarme con la bruja hermosa, (aunque no sea la más hermosa), que con la anciana de verruga en la nariz y oscuras intenciones.

Y mientras tanto, me beberé mi juventud, como si de una copa de vino se tratase, de los que endulzan los labios, pero dejan un amargo recuerdo a su paso por la garganta…

 a vuestra salud.

lunes, 2 de enero de 2012

The shadow

Empieza a preocuparme este extraño interés por conocerte y saber de ti.
De buscar tus ojos para intentar descifrar lo que pasa por tu mente, y rebuscar entre tus palabras, para lograr entenderte y conocerte.
Provocas una infinidad de sentimientos en mi que no logro descifrar...
Olfateo como un perro cadauno de tus rastros, y cuando aparecen eres como una bofetada de humo que desaparece en la nada dejando un dolor amargo y vacío.
Necesito verte, y a la vez desearía que desaparecieras para siempre...
Me paso el día conversando contigo en mi cabeza, soñando por las noches todo lo que me gustaría decirte, contarte y preguntarte, pero mi diálogo interior es en realidad un soliloquio absurdo que sólo existe tras mis ojos.
No me preguntes por qué, pero te he cogido cariño... aunque a veces sienta que un odio o rabia infantil me invade cuando pienso en ti y en todas las cosas que no me gustan y no puedo cambiar.
Eres la sombra que me persigue a cada paso, que me nubla la vista y me hace tropezar.
Una sombra que lo invade todo...
Cada rincón, cada espacio, cada resquicio de aire e incluso cada soplo de mi corazón...
Y si me ganas el pulso, serás capaz de consumirme en tu oscuridad.

jueves, 15 de diciembre de 2011

Fin

Yo creé la manzana, y yo me la comí.
Pero no vino nadie a rozar mis labios.

Fue la ausencia la que me despertó a bofetadas.

Prefería dormir.
Soñar con ser la princesa de alguien, en algún castillo imaginario.
Imaginar una vida de lujos y riquezas,
las que siempre he anhelado...

Ahora que estoy despierta, volveré al bosque,
a saciar la sed del vacío.

Idiota,
no sueñes con banquetes de palacio
si eres alérgica a las perdices...


domingo, 2 de octubre de 2011

Fake pleasure...


Cerraré los ojos y buscaré tu imagen.
Imaginaré tus manos, dibujaré tu cuerpo.
Me morderé el labio, me morderé las ganas,
por sentir los tuyos, por encontrar tu lengua.

Dejaré caer un suspiro, para recordar los tuyos.
me esconderé en la humedad,
añorando el calor que encerrabas en tus piernas.

Me quedaré con los sueños,
con los que construí sobre el humo que me cegó ingenuamente.
Pero aquí dentro, no puedes soplar y destruirlos.
Aquí se quedan intactos y, aunque irreales,
yo me aferraré a ellos y los dibujaré una y mil veces en mi mente.
No me queda nada más.
Y aunque no sean ciertos, duelen menos.

Estoy cansada de querer más,
de volar al cielo, hoy sólo quiero
perderme un momento y que se haga eterno.
Ya no sé si son tus manos o las mías,
ya no sé si es la locura o el deseo.
Pero si no vas a cumplir mis sueños
déjame soñar, soñar, soñar...
y soñaré que te tengo.




sábado, 1 de octubre de 2011

Closed

Caja cerrada.
De golpe,
con sonido seco y hueco en su interior.
Se quedan dentro todas las palabras,
los sentimientos, las reflexiones,
los sueños construidos con el vaho de tu aliento,
de tu silencio.
efímeros,
que intenté dibujar en el aire de forma absurda
sin ver que se esfumaban ante mis ojos.
No te asomes por la mirilla para intentar descifrarlos,
tú los metiste dentro,
tú los encerraste.

Y yo no mataré nada.
Se quedarán ahí
resguardados, encogidos
temblando.
Esperando el día en que quieras abrirla
y dejarlos libres.

O muriendo en su interior,
lentamente y con el tiempo.
Tú tienes la llave,
quizás la uses, quizás la guardes,
quizás la tires...