martes, 12 de mayo de 2009

Have a nice day


La verdad es que en estos 2 años y medio me ha dado mucho que pensar esta frase… quizás debido a la numerosa cantidad de veces que puedo haber llegado a repetirla en un mismo día.


En el fondo el tema de la buena atención se convierte en un doble efecto boomerang, ya que cada vez que vas a un sitio y el dependiente te mira con cara de asco, como si tu presencia le fuera un estorbo y encima te estuviera haciendo un favor por dirigirte la palabra y perdonándote la vida por atenderte, te hace replantear tu propia forma de relacionarte con el público y con la raza humana en general.


El servicio legendario. Conectar, descubrir y responder.
El poder de una simple sonrisa, la capacidad de cambiarle el día a alguien por tener una buena palabra, un gesto agradable, ¿será eso realmente posible? A veces las personas necesitamos desconectar tanto de nuestros problemas que un simple desconocido puede hacer virar nuestro humor de manera inesperada.
Quizás esta secta me haya lavado el cerebro, pero la verdad es que tras mostrar los dientes unas 200 veces en un mismo día, al final te es inevitable dejarla fija de forma natural. Es una lástima que a veces no sepamos mantenerla.
También me ha hecho reflexionar sobre la mala educación general, parece que el “gracias” y “por favor” asimismo están en crisis y escasean diariamente, (ni que nombrar a los menores de 20 que probablemente todavía no han incluido esas palabras en su vocabulario). La gente exige, escupe sus palabras y les cuesta agradecer un buen servicio. No saludan, no se despiden y están predispuestos a quejarse si no encuentran cada cosa como esperaban encontrarla.
Me hace gracia que los de arriba nos traten como superhéroes cuya misión planetaria es conseguir la absoluta confortabilidad y crear una estupenda experiencia de cada persona en su paso por la tienda. ¡Deberían cambiarnos la capa por un delantal!
Es como todo, por todos aquellos que vuelven y que devuelven la sonrisa, el agradecimiento y tienen una buena palabra cada día, merece la pena seguir enseñando los dientes y conocer gente nueva.


No puedo calcular cuantas horas habré pasado tras esa barra, pero a pesar de las piernas cansadas, los malos horarios, las horas de sueño perdidas, he de reconocer que esa barra me ha visto cantar, bailar, rociarme de nata y untarme de chocolate, vestirme de fallera, celebrar una boda con velo de papel, tener un duelo de vaqueros con productos de limpieza y hacer batallas con pepitas de chocolate.
Mirándolo así, es normal que este lugar enganche… :)


Que tengas un buen día!


lunes, 11 de mayo de 2009

La petite mort

Ya que últimamente he intentado controlarme con uno de mis mayores vicios (comer bien, y más aun el chocolate...) he decidido pararme unos segundos para dedicarle unas palabras al segundo, pero no por ello menos importante.


Mi concepción de las relaciones está cambiando (estaré madurando???), no sé si tendrá que ver con el hecho de estar a punto de cruzal el umbral que camina más cerca de la treintena, pero cada vez aprendo a disfrutar más de las pequeñas cosas, de los pequeños momentos y las grandes compañías.


El cortejo se vuelve más casual y más exigente a nivel de originilidad y por supuesto, credibilidad. No entiendo por qué a las mujeres nos encanta calentar tanto a nuestra víctima para luego no llegar a ningún puerto... o todo o nada, ya esta bien de juegos si nunca va a acabar la partida.


Yo he guardado mis dado por un tiempo, no tengo ganas de arriesgarme y mucho menos de buscar contrincantes para comenzar a jugar. Quizás alguien me sorprenda y se meta en mi casilla de forma inesperada... depende de como me encuentre y se la juegue, quizás le deje que me coma la ficha...


La soledad íntima creo que es uno de los mayores placeres del universo.


Cada día disfruto más de esos momentos, de explorar, sentir y sobre todo imaginar... Que gran poder tiene la mente! es el mayor entretenimiento que ha podido crear el ser humano, que se quite la televisión frente a una buena historia en tu cabeza, si te concentras bien casi la puedes tocar............ Si alguien se pudiera meter en mi cabeza por un instante, creo que sería capaz de hacerme sentir el mayor orgasmo de mi vida.


Esto no quiere decir que no me guste trabajar en equipo, todo lo contrario, pero si no consiguen erizarte lo suficiente el vello, acelerarte bastante el corazón, deshacerte en suspiros y e iniciar un terremoto en las piernas... se convierte en algo previsible y le roba la magia, el encanto del juego.


El sexo como palabra no existe, el sexo lo creo cada persona que se cruza en tu camino, que comparte, que lo crea y lo moldea contigo...


Tengo ganas de jugar con barro a lo Ghost a ver que figurita nos sale... ;)


domingo, 10 de mayo de 2009

IRA

Cuenta la leyenda que en tiempos de guerra y conflictos religiosos entre moros y cristianos, la hija pequeña de Ahmed llamada Ira, se enamoró de un joven y luchador cristiano, jurándose amor eterno cada noche, en lo alto del cabo bajo los ojos intensos de la luna y la luz tenue de las estrellas que les guardaban el secreto.
Agudizada la guerra, y no pudiendo vivir tal amor por más tiempo escondidos, el joven pidió en matrimonio a la pequeña Ira, proponiéndole encontrarse allí mismo al atardecer, bajo la mirada de todos las luces tintineantes y sobre el inmenso mar que había conocido su tan profunda historia de amor.
Teniendo todo preparado, explicó el joven que ella aguardara tras la torre escondida, que él conseguiría sortear los ejércitos y reunirse con ella al esconderse el sol.



Llegó la noche, y la preciosa ira, aguardaba con su deslumbrante vestido, reluciente, la más hermosa mora que jamás nadie habría visto, nerviosa pero ansiosa por poder escapar de tal lugar para vivir su amor en libertad.
El joven comenzó a subir, a escondidas, despacio, intentando no ser visto por ningún soldado, mientras la pequeña Ira se iba impacientando al ir entrando la noche y no encontrarlo.
Un ruido, unos pasos. Ira sobresaltada piensa que su amor ya ha llegado. Cuál es su desdicha al ver que es su fiel doncella, que aparece exhausta para confesarle que su temido padre es conocedor de su secreto y ha mandado matar a su amante, aumentando la guardia, inclusive en la torre de vigía que se erguía sobre el cabo.
Ira, asustada, mandó a su doncella a la torre para distraer al vigía, y corrió a buscar a su amado para advertirle del peligro que estaban corriendo.



Cual fue su mala fortuna que, al divisarlo y con tan ansia de desear abrazarlo, tropezó cayendo al suelo y formando un gran estruendo en la calmada noche. Cuando consiguió estabilizarse, fue a levantar la cabeza al tiempo que escucho un disparo en la densa oscuridad. Oyó su voz, en un quejido, y el silencio reinó de nuevo la noche.
Sus nervios se tornaron en histeria, su amor en rabia, su tristeza en dolor y su sonrisa en lágrimas.
No lo dudó ni un momento, corrió hacia la cima, y allí, frente a los ojos de su doncella, del centinela, de la luna y las estrellas, saltó sin miedo, jurando su amor eterno, mientras el mar abría sus brazos para acogerla en un eterno abrazo que calmó al fin su llanto.
Desde entonces la punta del cabo recibe el nombre de “El salto de la novia” y el pueblo se bautizó con su nombre honrando a dicha mora. Moraira.






Nosotras no somos Moras, ni vamos a saltar de un lugar que tenga más de 0.5m de altura… pero disfrutamos de sus vistas, su mar, su sol, sus noches, y nos encanta encontrarla cada vez tan llena de vida, regalándonos sus parajes y sus momentos, abrazándonos con ternura y compartiendo su brisa con nosotras.

En fín… una imagen vale más que mil palabras… aquí dejo la nuestra.



Y, para fundar definitivamente un nuevo estilo urbano,
proclamo el inicio de los gothic-hoter-spanish culture.
Aquí dejo mi banda sonora…no tiene pérdida... jajajaja.